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Formación Cofrade.

Virgen de los Dolores.

¿Qué se celebra?

Los Dolores sufridos por María, simbolizados en un corazón con siete puñales.

¿Qué sentido tiene para la Hermandad?

Que desde el año 1938, ”se creyó conveniente que la Hermandad ampliase su campo de actuación y diese muestra pública de su existencia uniéndose a la procesión del Santo Entierro. A tal fin, se constituyó una sección dentro de la misma Hermandad, dedicada a prestar culto especial a la Virgen de los Dolores, hija del Patrón S. Joaquín”

¿Desde cuando lo celebra la Iglesia?

La devoción a la Mater Dolorosa, muy extendida sobre todo en los países mediterráneos, se desarrolló a partir de finales del siglo XI, testimonio de la antigüedad de esta devoción es el Stabat Mater, atribuido al Beato Jacopone da Todi (1230-1306)

En 1233, se fundó la Orden de los frailes "Siervos de María", que contribuyó, en gran medida, a la difusión del culto a Nuestra Señora de los Dolores.

En 1692, el Papa Inocencio XII, autorizó la celebración de los Siete Dolores de la Santísima Virgen, el tercer domingo de septiembre.

En 1727, el Papa Benedicto XIII, ordenó que se celebrase de manera universal, la celebración del “Viernes de Dolores“, el domingo anterior al Domingo de Ramos.

El origen de celebrar esta fiesta el 15 de Septiembre, procede del Papa Pío VII, que en 1814, ordenó que se celebrase otra fiesta de los Dolores ese día, después de que Inocencio XII, lo había acordado con la orden de los Servitas y extendió la celebración en el calendario litúrgico romano.

Finalmente, en 1913, el Papa Pío X, fijó la fecha definitivamente en el 15 de septiembre, justo después de la celebración de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre) cambiando el nombre de la Memoria de los “Siete Dolores” a “Nuestra Señora de los Dolores”

Ante la celebración de las dos fiestas, el Concilio Vaticano II, suprimió, en 1959, la celebración del Viernes de Dolores, después de siglos de tradición, para evitar las "fiestas duplicadas". Pese a esto, en muchos lugares se ha seguido celebrando el Viernes de Dolores. En la actualidad, el Vaticano y el Calendario Litúrgico, conceden que este día pueda celebrarse sin problema “en los lugares donde este arraigada la devoción a los Dolores de María”.

La Iglesia sigue recordando que:

En 1974, Pablo VI, en la exhortación Marialis cultus, expresa “la memoria de la Virgen Dolorosa (15 setiembre), ocasión propicia para revivir un momento decisivo de la historia de la salvación y para venerar junto con el Hijo exaltado en la Cruz a la Madre que comparte su dolor".

En 2001, el Directorio para la piedad popular, advierte “Dada su importancia doctrinal y pastoral, se recomienda no descuidar el recuerdo de los dolores de la Santísima Virgen María".

Y la Hermandad:

Para dar culto a la Virgen de los Dolores, procesiona cada miércoles Santo con la Virgen, que, una vez ha salido del templo, y desde 1958, comienza la lectura de los Siete Dolores a lo largo de todo el recorrido. Cada Dolor es predicado por un miembro de la Hermandad y es leído desde un balcón del recorrido que se engalana con los reposteros, que indican el Dolor correspondiente. Además, durante cada predicación, toda la comitiva procesional se gira mirando a la Virgen.

Y el día 15 de septiembre de cada año, se celebra la Eucaristía, con los miembros de la Hermandad, en recuerdo de esta festividad.

¿A qué nos referimos con los dolores de la Virgen?

La devoción popular recuerda estos momentos difíciles de la vida de la Santísima Virgen:

«Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción. ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones».

«Cuando ellos se retiraron, el ángel de Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle. Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo».

«Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas…Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando…»

«Vosotros que pasáis por el camino, mirad, fijaos bien si hay dolor parecido…»

«Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo :«Ahí tienes a tu madre…»

«Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió.»

«…y después de descolgarle, le envolvió en una sábana y le puso en un sepulcro excavado en la roca en el que nadie había sido puesto todavía.»

El hecho de que Nuestra Señora de los Dolores se celebre el 15 de septiembre, quedando vinculada a la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que se conmemora el día anterior. Una muestra de la unión de la Madre con el Hijo, nuestro Señor, que comparte su dolor.

Normas litúrgicas.

Color: Blanco.

Lecturas: 1Tm 1, 1-2. 12-14; Jn 19, 25-27.

Todos los derechos reservados por la Hermandad de San Joaquín y de la Virgen de los Dolores de Zaragoza.

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